Paramos en un pueblo troglodita, donde los bereberes aún viven entre las montañas excavadas, sin agua ni electricidad. (unas 600 familias hoy viven ahí) Bereber significa extranjero, y ellos por no entrometerse entre las guerras que se fueron dando, decidieron esconderse ahí, aprovechan las pocas lluvias para ducharse, y renovar el agua reciclada una y otra vez, y hacer pan de manera 100% rústica y manual.
Después de la visita a la casa nos fuimos al Hotel de al lado del desierto que venía incluido en el precio, era mucho más lujoso que el Kantaoui nuestro, y la comida era mejor. Dejo la foto de la habitación del nuevo hotel.